Escribir historias es una forma de soñar en esta vida, difícil senda donde tenemos que luchar para triunfar y sobrevivir en medio de sorpresas, sobresaltos, situaciones complicadas y los escasos espacios felices.

La vida no es fácil. En mi caso, amante de la narrativa; la obra “Cómo repartirnos el pastel…”, en el sentido de obtener la mejor parte de algo y triunfar, está inspirada en una trayectoria dedicada al trabajo sin egoísmos ni malas jugadas, usando el ingenio y el análisis, la motivación, la agresividad bien entendida y la filosofía de aprovechar las oportunidades que a todos se presentan y poder disfrutarlas cuando somos capaces de luchar. Por experiencia, visualizarlas no es tan obvio, pero quien lo hace está en la posición de canalizar sus energías para llegar a ser un ganador. Dicho así parece fácil; no obstante, puedo asegurarles que no lo es, ni tampoco tan difícil, menos imposible, si se sigue un proceso organizado para conseguir un buen pedazo del Pastel. La vida y la economía dependen en gran parte de los deseos, sentimientos y temores de quienes nos rodean, del consumidor o del cliente: el rey, como lo definen en la actualidad cuando cada nuevo día es menos predecible y muchos se cuestionan: ¿Con tantas incógnitas, es posible planificar? Sin embargo, hay que hacerlo más que nunca, porque debemos estar listos para enfrentar los cambios con las armas adecuadas.

Heráclito, en el 501 a. de C., dijo: “No existe nada permanente, a excepción del cambio”.

A propósito, este factor lo vuelve todo difícil, más competido, y lo inteligente, en un mundo que se mueve rápido, es saber encontrar los espacios disponibles; mejor dicho: las oportunidades, y luego trazarse un objetivo para luchar y competir por él. De nada vale reconocer que los cambios suceden a cada momento, si no sabemos cómo enfrentarlos. Cuando se analizan los mercados actuales segmento por segmento, se podrá comprobar que unos se van reduciendo para dar paso a otros, mientras el total se mueve con lentitud en medio de la problemática actual donde flota la sombra de la recesión, palabra que pone tenso al mundo. Hay que ser conscientes de ello.

La competencia internacional, la flexibilidad de las grandes empresas, las computadoras, las fusiones, adquisiciones y quiebras, han disminuido las plazas de trabajo y sólo una buena planificación estratégica más decisiones adecuadas nos podrán conducir, en los negocios y en la vida, a lograr una buena parte del Pastel... o la mejor.

¡Buen provecho!
 
Una historia que cambiará su forma de competir